domingo, 16 de septiembre de 2012

Un coup de foudre

A fin de describir nuestro comportamiento los seres humanos hemos recurrido desde siempre a la comparación con animales. Ahora bien, sé de determinados mamíferos que, si hablaran, dejarían bien claro que aún está por nacer el humano con el que compartan alguna cualidad. Soberbios, elegantes, elitistas,... ¿Quiénes son? Desde el más estilizado al más rechoncho pasando por todos los cuneros y los de pura raza, son los gatos. Sin duda alguna.

Tengo una costumbre, de la cual no me gusta abusar, que consiste en entrar en las tiendas de animales para ver los cachorros expuestos. Dicen que el flechazo entre los potenciales amos y las potenciales mascotas es el mejor método de elección. A pesar de que jamás he optado a ser ama, en más de una ocasión he sucumbido a esos ojillos brillantes y embaucadores. Hasta hace poco en mi historial solo figuraban perros, gatos ni en broma (supongo que por una cuestión de ego). No obstante, como nunca es tarde para una primera vez, este verano las flechas de Cupido nos alcanzaron a mí y a un minino de raza persa.
Dos galanes se presentaron cuando me acerqué a la jaula. El coup de foudre se produjo con el de más a la derecha. Tal como dictan las normas del enamoramiento, nada más mirarnos se paró el mundo y nos quedamos suspendidos en el tiempo. Y allí hubiéramos continuado hasta el fin de los días si el candidato despechado no hubiera roto la magia tirándose encima del elegido. Mi pretendiente, por supuesto, respondió a la provocación y de este modo tan brusco puso fin a nuestro romance.
Tal desenlace me lleva a la conclusión de que ambos galanes actuaron de una manera muy humana. Habrían nacido felinos pero, quizá a causa de su corta edad, todavía no habían sido iniciados en el arte de ser gato.
© Elisabet Gimeno Aragón 2012 

8 comentarios:

  1. Hola!!!
    El gatito es una monada, normal que se produjera el flechazo inicial. A mi me pasa todo lo contrario, me encantan los gatos y soy una enamoradiza sin remedio, así que corro el peligro de convertir mi casa en un zoo.
    Besos.

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  2. Sí, era un encanto. Por eso mismo no entro mucho en las tiendas de animales. De otra manera, me pasaría la vida recuperándome de mal de amores ;-D. Besos.

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  3. Hauries de posar un gat a la teva vida, Elisabet!!

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  4. Que gatito más bonito!!! Tendrías que adoptar al blackcat Blanes, ese pobre está desamparado ^_^
    Petonets

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    1. El problema sería que querría llevármelos a todos. Besos.

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  5. eso me pasa con todos los gatos que he visto, aunque generalmente con los que aún son bebes :D

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    1. Son unos embaucadores de cuidado. Por cierto, tengo otra historia gatuna pendiente de publicar. Un saludo.

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